«Olvidan» reparar palacio de Tehuantepec

NVI Noticias

A un año y 11 meses del sismo del 2017, el Palacio Municipal no ha sido reconstruido en su totalidad.

En su primera intervención, el gobierno resanó fisuras, mientras que las grietas y los daños mayores continúan. Los daños más graves y que no han sido reparados, están en la fachada principal, los arcos traseros y los techos.

El gobierno municipal no cuenta con un proyecto para atender este problema.

Cabildo paga fiestas y no repara daños

Los ciudadanos consideran que reparar la fachada mejoraría la imagen del Palacio Municipal y evitaría riesgo a la población.

Pero en forma lamentable no se ha hecho nada, pues las autoridades prefieren invertir en fiestas, como la celebración patronal de agosto, y no en dar un mejor imagen a la ciudad.

El terremoto del 2017 provocó daños en gran parte del edificio municipal, en su mayoría eran grietas.

Según el dictamen de Protección Civil, no representaba riesgos. Las fisuras fueron reparadas en su momento.

El edificio presentaba goteras antes de los sismos, las cuales se agravaron posteriormente.

El espacio que ocupa la Delegación Fiscal fue la más dañada.

La presidenta municipal Vilma Martínez Cortés y su cabildo, luego de tomar posesión, realizaron un recorrido por el inmueble.

Debido a la gravedad, se comprometió con los trabajadores a realizar su reparación, pero a la fecha no se han realizado las acciones correspondientes y los daños continúan.

Los arcos de la parte trasera del inmueble sólo fueron apuntalados. La fachada principal donde se encuentra el reloj, cada vez sufre más daños y las autoridades se mantienen indiferentes, de acuerdo al sentir de los ciudadanos.

El Palacio, fiel testigo de la historia de Tehuantepec

Según la tradición oral, el Palacio Municipal de Tehuantepec data antes de 1868. Era un antiguo caserón de adobe con paredes interiores y techo de varas y tejas.

En 1868, el entonces presidente municipal o jefe político, don Ramón Márquez, vecino del barrio Guichivere, quien fue también primer juez del Registro Civil de Tehuantepec, inició su construcción de material. La obra fue dirigida por Blas Petriz, relata Daniel Chicatti García en su obra «Tehuantepec, ayer y hoy».

La segunda etapa, refiere el cronista, inicia en 1894, cuando era jefe político don Antonio Santibáñez, originario del barrio Laborío. Los sismos de 1894 destruyeron parte de la planta alta que estaba por terminarse.

Ante esta situación, el general Martín González, que era gobernador del estado, ordena la terminación del edificio.

El reloj que luce en la fachada fue un regalo de la sociedad istmeña Nizarindani que radicaba en la Ciudad de México.

Antiguamente estaba un reloj que perteneció a la Catedral, que fue donado con la anuencia del primer obispo de Tehuantepec José Mora del Río, pero años después se cambió, revela la investigación.

La tercera etapa de la construcción del edificio municipal fue realizada por el entonces presidente municipal de Tehuantepec, Gustavo Toledo Morales, de 1975 a 1977. La obra correspondió a la parte alta, precisa el autor.

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