Monte Albán, zona de peligro; acoso de ambulantes y daños por sismos

NVI Noticias

Aunque sigue siendo hermosa, una de la ciudades más importantes de Mesoamérica, Monte Albán, luce deteriorada para algunos turistas. A nueve meses de afectados por los sismos, dos de sus edificios siguen en espera de ser rehabilitados, las cintas amarillas y empotres hechos con morillos, dan la bienvenida al turismo que visita la zona arqueológica más destacada de Oaxaca.

El asalto de vendedores y guías turísticos que al paso ofrecen sus servicios, son la primera impresión que reciben los visitantes, quienes consideran que el área podría ser ordenada.

La temporada vacacional se avecina y la majestuosidad del cerro de Cazahuates se impone, a pesar de lo lastimada que quedó después de los movimientos telúricos de septiembre de 2017.

Hermoso pero deteriorado

Para Victoria Azcona y su familia, visitar Oaxaca era uno de sus sueños más preciados, alguna vez sus padres estuvieron en esta entidad como segunda luna de miel y, lo que le contaron eran maravillas, le hablaron de su rica comida, de sus paisajes y de la historia guardada en una serie de edificios que rodean el corazón de la capital.

Pero sobre todo, a través de su plática se enamoró de la capital de los zapotecas, esa que desde lo alto vigila silente el desarrollo de la ciudad y padece los abusos de quienes, por ignorancia y necesidad, se asentaron en parte de lo que alguna vez fue la ciudad de mayor desarrollo.

“Es impresionante Monte Albán, qué belleza y cuánta historia hay en un solo sitio, lamentablemente vemos como se ha deteriorado, sabemos que fue por los temblores, pero faltan 3 meses para que se cumpla un año de ellos y no se ve que hayan hecho nada por restaurar los edificios afectados”, dijo Victoria.

Y cierto, según testigos, desde que Oaxaca fue cimbrado por el terremoto, con la salvedad de los morillos que empotraron para sostener el edificio A, y algunas gradas del espacio conocido como Juego de Pelota, además de las cintas amarillas que colocaron para advertir peligro, nada más se ha hecho.

Todo bonito pero…

Oaxaca, reconocido como uno de los estados con mayor rezago y pobreza, cobija a cientos de personas cuya esperanza de vida se finca en las ventas ambulantes de distintos productos, entre los más recurrentes, los souvenirs o artículos artesanales y Monte Albán es centro de operación de comerciantes informales que, literalmente, acosan a todo aquel que llega a esa zona.

“No’mbre ustedes los oaxaqueños están bendecidos, tienen tanto, no se cómo pueden tener tanto conflicto, si se dieran cuenta lo ricos que son, en vez de hacer marchas o plantones que los dejan en mal, se pondrían a trabajar y cuidarían sus riquezas”, dijo Juan Pablo Peralta, visitante regiomontano que, junto a su esposa, y otras cinco parejas visitan la entidad.

Aconsejan venta ordenada

Peralta pierde su mirada en el complejo arquitectónico que alguna vez albergó a, por lo menos 35 mil habitantes y donde, Alfonso Caso en 1932, descubriera la famosa tumba 7; “Yo no concibo cómo permiten el amontonadero de vendedores ambulantes, cuando quizá podrían crear un pequeño espacio de venta ordenada”, expuso y agregó:

“Tú llegas y avanzas en medio del acoso de vendedores ambulantes, que si bien venden cosas hermosas, también resultan molestos porque casi te tiran para obligarte a comprar y, por si fuera poco, entras y te topas con otro acoso, el de los guías”,  creo que las autoridades deben ser más cuidadosas en eso, porque es muy bonito pero…podría ser mejor”, señala el visitante.

EL CHANCHULLO CON LAS ENTRADAS

La zona arqueológica de Monte Albán, declarada por la UNESCO junto con el Centro Histórico de la Ciudad de Oaxaca como Patrimonio Cultural de la Humanidad, el 11 de diciembre de 1987, es uno de los espacios más admirado y visitado por los turistas nacionales e internacionales, pero también por la población oaxaqueña.

Luego de una hora y media de recorrido por el área donde conoció  La Gran Plaza y las edificaciones identificadas como Juego de Pelota, Sistema II, Los Danzantes, Edificio J, Edificios Centrales G, H, I, así como El Palacio, la Plataforma Sur, el Sistema 7 Venado y laTumba No. 7; Patricio Sosa Salazar permaneció sentado largo tiempo observando el acceso al lugar.

La intención de Patricio era ver el movimiento de control para el ingreso, ejercicio en el que este medio lo acompañó y en el que observó que había algo raro en ello, lo que NOTICIAS pudo comprobar de inmediato al llegar dos grupos de turistas, uno de 29 personas y otro de 12.

La venta de boletos se hizo normalmente en la taquilla; 29 y 12 pases, cuyos códigos de barra tendrían que registrarse en los torniquetes de acceso; luego, el encargado del registro pasa los códigos de solo tres boletos del primer grupo y abre la puerta paralela para que pasen sin el registro correspondiente 26 personas; posteriormente, pasa los códigos de 2 boletos del grupo de 12, el resto de personas acceden por la puerta lateral.

La explicación a tal hecho, la deben tener las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia,  responsables de administrar la zona que en breve recibirá cientos de visitas que buscan lo mejor de Oaxaca.

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