Martín Méndez, el periodista amenazado de muerte en México que fue detenido por ICE cuando pidió asilo

*Martín Méndez lleva 60 días detenido por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en El Paso, Texas. Pese a que pudo demostrar ante las autoridades estadounidenses que su vida corre peligro en México, no se le ha permitido entrar a Estados Unidos con libertad condicional.

Univision

Hace dos meses Martín Méndez Pineda, un periodista mexicano, cruzó la frontera con Estados Unidos para huir de las amenazas de muerte que recibió en el sureño estado de Guerrero. Ya en Texas, ante las autoridades migratorias, pidió asilo político y logró demostrar que el peligro que enfrenta es real. Sin embargo continúa recluido en un centro de detención en El Paso, sin derecho a libertad condicional.

Martín lleva poco más de 60 días en detención pese a que desde el 1 de marzo las autoridades le comunicaron que aprobó la entrevista conocida como credible fear interview. Al pasar esta prueba el periodista tiene derecho a pedir que lo coloquen en libertad condicional y entrar oficialmente a territorio estadounidense. Sin embargo, Méndez no ha recibido una respuesta positiva a su solicitud y sigue encerrado en el centro de detención en condiciones descritas por su abogado como “horribles”.

De acuerdo con el documento enviado a Martín por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), del que Univision Noticias tiene una copia, las razones por las que no se le permite libertad condicional pese a haber aprobado la entrevista y tener sus papeles en regla es que “no existe la seguridad de que Martín asistirá a sus audiencias de asilo político, porque no tiene lazos comunitarios y hay un riesgo de que, una vez libre, huya”.

Carlos Spector, abogado de Martín, aseguró a Univision Noticias que este fallo representa un peligro para los refugiados en general, pero en particular para periodistas mexicanos porque el propósito, asegura, es desanimarlos para que dejen de pedir asilo. Esto a pesar de que, en lo que va del año, tres periodistas han sido asesinados en México según cifras de la organización Artículo 19, uno de los países más peligrosos para ejercer esta profesión.

“Martín entró como reportero, con sus credenciales y una carta de apoyo de Reporteros Sin Fronteras. Mandamos la solicitud a Washington y ellos lo negaron aún con el conocimiento de que se echarían encima a esta organización y los grupos que lo apoyan. Si ganan este primer pleito entonces estarán definiendo claramente cómo se va a implementar la ley”, consideró.

De acuerdo con el abogado, esta situación se ha dado desde que el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que endurece el proceso para determinar a quién se le concede libertad condicional, lo que según Spector criminaliza el asilo político.

“Están arrestando a solicitantes de asilo, y lo más preocupante es cómo se maneja la represión en Estados Unidos. En México se reprime violando la ley, aquí se reprime implementando la ley”, detalló.

Un informe del Borderland Immigration Counci (BIC) titulado Discreción para Negar, publicado en febrero de 2017, señala que agentes estadounidenses en la frontera actúan “de manera discrecional y opaca” empleando técnicas de intimidación y acoso con las que se buscan «desanimar y desestabilizar» a los solicitantes de asilo que buscan refugio en Estados Unidos.

Actualmente, Méndez es visitado por un sacerdote que le ofreció asilo en su albergue, así como miembros de una coalición de activistas, psicólogos y sus abogados.

“Hoy mismo vino uno de los abogados que fue a verlo y está más fuerte. Inicialmente había dicho que prefería que lo maten en México a seguir encarcelado aquí como un criminal común y corriente”, relató Spector.

Organizaciones como Amnistía Internacional, el Comité para la Protección de Periodistas, y Reporteros Sin Fronteras ya han comenzado una campaña para tratar de liberarlo.

La cobertura periodística que le cambió la vida

La vida de Méndez, de 25 años, cambió durante una cobertura periodística el 22 de febrero de 2016, cuando trabajaba en el periódico local Novedades Acapulco y acudió a cubrir un accidente: el choque entre un automóvil de la policía federal y un particular.

Según relató Méndez en una denuncia que interpuso tras el incidente ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos, los oficiales lo agredieron cuando, en su trabajo de reportería, tomó fotografías del incidente. “Se molestaron cuando nos vieron llegar a cubrir el choque que ellos tuvieron con un particular. Ambos carros estaban tirando mucha gasolina y corría el riesgo de incendiarse”, explicó Méndez al presentar su denuncia.

Mientras estaban en el lugar, le dijo a un colega que los policías debían echar tierra o agua a la gasolina que se estaba derramando. Un agente contestó que ya lo habían hecho, pero los reporteros se rieron y el oficial les lanzó una advertencia: “así como te estás riendo ahorita, así nos vamos a reír de ti”. Luego, según la denuncia del periodista, los empujaron y amenazaron con sus armas.

Méndez publicó al día siguiente su nota bajo el título “Gendarmes, abusan y violan los derechos de los ciudadanos”, en la que contó que los policías «intimidaron» al automovilista involucrado en el accidente.

Semanas después comenzaron las amenazas frente a su domicilio por individuos armados. Continuó viviendo en Guerrero por varios meses, pero tras las constantes intimidaciones decidió salir del estado, detalló Balbina Flores, corresponsal de Reporteros Sin Fronteras (RSF) en México.

“Después de los hechos en febrero de 2016 permaneció algunos meses todavía en Guerrero y evaluó presentar una queja en la Comisión de Derechos Humanos. Pero se puso en contacto con RFS hasta después de tomar la decisión de salir del estado”, señaló Flores a Univision Noticias.

En medio de amenazas de muerte a través de llamadas anónimas a su domicilio, el periodista huyó a Estados Unidos a principios de 2017.

Recrudece la violencia contra periodistas

El caso de Méndez ilustra el recrudecimiento de las agresiones a periodistas en México en los últimos años. Tan solo en marzo pasado tres periodistas fueron asesinados – Miroslava Breach, Ricardo Monlui Cabrera y Cecilio Pineda Birto– y otros dos sufrieron ataques contra su vida.

Ejercer el periodismo en Guerrero es particularmente peligroso, pues Reporteros Sin Fronteras registró allí 11 asesinatos y una desaparición entre 2003 y 2017. El caso más reciente fue el de Pineda Birto.

En los últimos días, el diario Norte de Ciudad Juárez, anunció el cierre de su edición impresa y digital porque asegura que en el estado “no existen las garantías para ejercer el periodismo crítico y de contrapeso”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *