La UABJO, empobrecida

*Entre huelgas, pago de millonarios laudos, suspensión de labores y constantes ocupaciones de las instalaciones por casi todos sus sindicatos, la UABJO atraviesa actualmente quizá por la mayor crisis financiera de los últimos años, que incluso provocó el retraso durante algunos días del pago de salarios de la primera quincena de enero pasado.

NVI

La máxima casa de estudios ha atribuido ese déficit al escaso presupuesto anual asignado por los gobiernos federal y estatal. De hecho, ha reclamado al Congreso del Estado que incremente en un 45 por ciento el techo financiero estatal, equivalente a poco más de 400 millones de pesos, para invertir 58 mil pesos por alumno y así corresponder a la media nacional.

Pues, mientras la matrícula creció un 23 por ciento en el 2019, el incremento en el financiamiento apenas fue del ocho por ciento. De esta manera, la inversión por alumno descendió de 47 mil a 41 mil 398 pesos.

Además de la inversión por alumno, el incremento en el subsidio permitiría a la UABJO el pago de la plantilla de personal no reconocido por las Secretaría de Educación Pública (SEP), el pago de prestaciones no autorizadas contenidas en los contratos colectivos con los seis sindicatos y el establecimiento del programa de tabulador salarial.

A eso, el rector Eduardo Bautista Martínez ha sumado como una causa que afecta las finanzas universitarias, el actual régimen de jubilaciones, porque el esquema de dobles jubilaciones y jubilaciones dinámicas, absorbe casi el 40 por ciento del pago de la nómina.

“Eso no está en el interés de los sindicatos”, señaló.

Además, ante los requerimientos presentados por los sindicatos, subrayó que la máxima casa de estudios no puede crear nuevas plazas administrativas, ni otorgar nuevas prestaciones, por estar sujeta a medidas de austeridad y contención, de común acuerdo con los gobiernos federal y estatal.

“La UABJO está en la raya en términos de su ejercicio presupuestal”, asentó.

Aparte de esto, destacó que la UABJO perdería su esencia académica, porque tiene una proporción similar en un 50 por ciento de trabajadores administrativos y académicos.

También resaltó que la institución carece de recursos financieros para pagar laudos ordenados por la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCyA).

Por esto, mencionó que el Consejo Universitario aprobó un exhorto a la JLCyA para no ejecutar laudos sobre cuentas de nómina, porque no se puede afectar a la totalidad de trabajadores para atender asuntos individuales.

El funcionario dijo que la máxima casa de estudios no teme a la rendición de cuentas ni a las auditorías, porque ayudarán a mejorar sus procedimientos internos.

“Hay total disposición, son bienvenidas todas las auditorías”, terminó.

(cabeza de descanso) No somos responsables

Sin embargo, el secretario general del STAUO, Enrique Martínez Martínez imputó la crisis financiera a la opacidad en el manejo del financiamiento y a la falta de transparencia en las nóminas académica y administrativa.

“Los trabajadores no somos los responsables”, apuntó.

Por eso, expuso que la UABJO ha sufrido una disminución de su capacidad financiera, para cumplir sus compromisos, desde la administración central 2012-2016.

Independientemente de esto, observó que la austeridad ha sido parcial, porque se ha mantenido el vínculo con una empresa de outsourcing, (Taxx Answers S.A de C.V.), para la subcontratación de personal no reconocido por la SEP.

De hecho, dijo que el Órgano de Fiscalización del Estado de Oaxaca (OSFEO) encontró diversas irregularidades en la auditoría aplicada en el manejo del financiamiento en el 2018.

“Por eso, llamamos a ese órgano a que informe a la comunidad universitaria, para así deslindar responsabilidades”, asentó.

(Cabeza de descanso) Deslinde de responsabilidades

A su vez, Ariel Luján Pérez, secretario general del STEUABJO, en huelga desde el primer día de este mes, también rechazó que los trabajadores sean los culpables de la crisis financiera en la máxima casa de estudios, sobre todo, por las prestaciones otorgadas.

“No tenemos nada que ver con lo que está pasando”, remarcó.

Destacó que los trabajadores y empleados administrativos son quienes perciben los salarios más bajos en las universidades públicas del país.

“En promedio se ganan dos mil 500 pesos quincenalmente”, acotó.

De este modo, subrayó que el bono de dos por ciento de complemento salarial y otras prestaciones exigidas son demandas justas.

“Para nosotros equivale a entre 38 y 50 pesos diarios, pero si se aplica en catedráticos de tiempo completo, puede llegar hasta mil 500 pesos. Es una gran diferencia”, refirió.

Además, mencionó que las conquistas logradas no solamente benefician al STEUABJO, pues se hacen extensivas a los demás sindicatos de trabajadores y empleados de la máxima casa de estudios.

“Luchamos por otros”, apuntó.

De igual manera, dijo que si las auditorías aplicadas en la UABJO han encontrado irregularidades en la administración del financiamiento, se deben fincar responsabilidades.

“Nosotros, no somos culpables”, terminó.

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