Festejan albañiles Día de la Santa Cruz en el Istmo

*Aseguran que en el puerto hay pocas oportunidades de empleo

El imparcial

El tres de mayo para algunos pasa desapercibido, pero para los albañiles es una fecha en que celebran el Día de la Santa Cruz y se convierten en los más fieles devotos.

Con una misa y la colocación de una Cruz en lo más alto de la obra en construcción que estén realizando, rinden tributo para que proteja su labor, pero sobre todo, que sus obras que realizan sean duraderas.

En Salina Cruz, de acuerdo con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS) hay más de 500 personas que se dedican a la albañilería, entre maestros y ayudantes, lo que hace que este trabajo, sea el menos remunerado y el más rudo.

Explica que en promedio un albañil percibe un salario que van de los 220 a 350 pesos en una jornada de 08:00 a 17:00 horas, mientras que el ayudante está entre los 150 y 200 pesos.

Desde el maestro de la cuchara grande que es contratado para edificar grandes inmuebles, hasta aquel que es utilizado para realizar pequeños trabajos en los hogares; así estos grandes arquitectos son una mano calificada y rentable, porque es menos costoso y certificado.

Aunque el trabajo ha venido de más a menos, los albañiles muestran preocupación, sobre todo porque son el sustento familiar y en ocasiones pasan todo el día, sin poder conseguir chamba.

Esto según Rogelio de la Cruz, integrante de un sindicato de obreros, se debe a que el material de construcción se incrementó drásticamente, sobre todo el cemento, la varilla, arena, grave que son los principales insumos para poder desempeñar su trabajo.

No hay obras grandes de aquellas que había en la Refinería, explicó, pues según él se debe a que las compañías ya no son contratadas como en otros años y son muchos los albañiles los que desean trabajar.

Dijo que un trabajito en una casa por un día o una semana, es muy poco lo que se gana y en ocasiones el patrón no quiere pagar, porque le sale más caro la mano de obra que el material de construcción.

“Ser albañil es un orgullo, porque es un trabajo digno, pero en estos últimos años han estado padeciendo la falta de empleo y eso es preocupante para muchos de nosotros”, concluyó.

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