Acecha cáncer de mama a mujeres indígenas en el Istmo, Oaxaca

NVI Noticias

El próximo viernes 19 de octubre se conmemora el “Día Internacional de la Lucha Contra el Cáncer de Mama”, instituido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) con el propósito de crear conciencia y promover que cada vez más mujeres accedan a controles, diagnósticos y tratamientos oportunos y efectivos.

El Istmo, foco rojo

Según el director del Centro de Estudios y Prevención del Cáncer (Ceprec), Francisco Gutiérrez Delgado, en nuestro país este padecimiento sigue ocupando el primer lugar como causa de muerte.

Cada año, esta enfermedad en Oaxaca registra un aproximado de 200 mujeres y de esos casos, la región del Istmo aporta entre 70 y 80 mujeres.

“Estas cifras quieren decir que de una a dos mujeres cada semana están siendo diagnosticadas con cáncer de mama; eso es una cifra muy alarmante”.

El cáncer de mama es un padecimiento que ocurre frecuentemente entre la población femenina y es conocido que existen varios factores de riesgo para que las mujeres lo desarrollen.

Principal causa de muerte femenina

En México, el cáncer de mama ocupa el primer lugar como causa de muerte en las mujeres; la frecuencia de este padecimiento ha ido aumentando en los últimos años y cada vez se da en mujeres más jóvenes.

Anteriormente se pensaba que el cáncer de mama se daba en mujeres mayores de 55 años, cuando estaban en la menopausia, pero en las últimas dos décadas se ha visto que esta enfermedad comienza a afectar a mujeres a partir de los 25 años de edad.

Estas cifras son preocupantes, pues en lugar de que esta enfermedad se esté controlando, la frecuencia está aumentando.

Dentro de los factores de riesgo más comunes se encuentra la exposición a los estrógenos y la progesterona, que son las hormonas femeninas, que ocurre con el inapropiado uso de la píldora anticonceptiva, las inyecciones y recientemente la llamada “píldora del día siguiente”, que está siendo utilizada de manera irresponsable, sobre todo por los jóvenes para evitar embarazos.

Obesidad y sedentarismo, factores de riesgo

La alimentación rica en grasas animales también es un importante factor de riesgo, ya que en la región del Istmo, por sus tradiciones culinarias, se come mucha grasa, lo que también favorece al desarrollo de la obesidad, y a mayor obesidad facilita que las células de la mama vayan cambiando de forma y de función, hasta desarrollar un cáncer.

El sedentarismo, que está asociado a la obesidad, se está volviendo cada vez más común, pues las mujeres hacen menos actividades físicas.

El tabaquismo y el alcoholismo son otros dos factores que están desencadenando más casos de cáncer de mama en la región del Istmo, donde cada vez más mujeres fuman y consumen bebidas alcohólicas.

Vital, detección temprana del cáncer

La importancia de la detección temprana del cáncer de mama mediante el uso de la mamografía y otras técnicas es fundamental, pero son pocas las mujeres que lo hacen, ya que está comprobado que siete de cada 10 mujeres, piensan que no les va a dar la enfermedad.

Las comunidades con mayor índice de marginación y con población indígena, son las que registran mayor incidencia de casos, y en esa situación aparece la agencia municipal de Álvaro Obregón, Santa María Xadani, San Blas Atempa y Unión Hidalgo; aunque también hay registros en Salina Cruz, Tehuantepec y El Espinal.

Más agresivo, cáncer de mama masculino

Si bien es cierto que el cáncer de mama en los varones es muy raro, desde los inicios del proyecto del CEPREC en el 2001, se han detectado únicamente 3 casos, aunque este cáncer en el hombre es más agresivo que en la mujer, sin que hasta el momento se sepan las razones.

El especialista recomienda a todos los varones a que realicen la autoexploración para detectar si existe alguna anomalía “y en el caso de encontrar alguna bolita, hay que quitarla para ver si es nada más grasa inflamada o se trata de un tumor. Es raro, pero hay que hacerlo”.

Recomendaciones a las mujeres

Las niñas, a partir de que comienzan a menstruar y comienzan a crecerle las mamas, deben comenzar a reconocer sus mamas. Y se recomienda a que a partir de los 25 y antes de los 40 años de edad se hagan un ultrasonido; y después de los 40 es conveniente que se realicen una Mastografía de rayos X.

La mujer debe establecer un día durante el mes, principalmente siete días después de que comenzó a menstruar, que es cuando las mamas están en un estado normal, ya no están inflamadas y tienen siete días más para poder autoexplorarse; ya que después las mamas aumentan de tamaño y pueden ser dolorosas.

Las mujeres que ya no tienen la matriz o son menopáusicas, podrán establecer un día durante el mes para revisarse.

En CEPREC cuentan con un programa de mastografía térmica que es muy útil en mujeres menores de 40 años de edad, con resultados similares a la mastografía de rayos X.

“Las invitamos a que pasen a CEPREC o visiten nuestra página internet www.ceprec.org para que obtengan un medicamento que no tendría costo para ellas, en caso de cumplir con los requisitos médicos”.

Se trata de un medicamento probado para su uso por parte de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) de la Secretaría de Salud.

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